
El piloto avisa por el altavoz que estamos a punto de llegar a la famosa ciudad de los vicios; Las Vegas, Nevada. Mientras tanto por la ventanilla del avión observo el famoso Las Vegas Strip, esa famosa sección que alberga la mayoría de los casinos y hoteles de esta ciudad y que junto con el Hollywood Boulevard de Los Angeles y la Quinta Avenida de Nueva York, constituyen las tres avenidas mas famosas de los Estados Unidos.
Aterrizamos y cumplimos con los requerimientos de rutina, después de esto al abandonar el aeropuerto sientes de golpeteo el calor del desierto, un calor que te obliga a querer llegar inmediatamente al casino y no querer salir de ahí hasta que tu vuelo de regreso este listo para partir.
Por lo pronto, a como te vas sumergiendo en esta ciudad te vas acostumbrando a ella, vas entendiendo porque es llamada “La Capital del entretenimiento” y porque es la ciudad mas visitada de los Estados Unidos, gracias a que existen múltiples actividades para uno como adulto y que solo le faltaría a la mezcla un Disney World u otro parque de diversiones para los niños para completar el kit y no dejar a nadie insatisfecho.

Casinos y mas casinos, hay de todos los sabores y colores pero si lo tuyo no es el juego, tal vez tomar alcohol sea lo tuyo ya que a cualquier hora del día hay disponibilidad de bebidas, o tal vez busques otro tipo de diversión un poco mas salvaje para ello la prostitución es legal en este estado, quien quite me he adelantado demasiado y lo mejor para ti sea disfrutar los grandes shows que ofrece esta ciudad todos los días del año con conciertos de grandes artistas o espectáculos como el Cirque Du Soleil.
Mientras tanto, yo me encuentro absorbido por la ciudad, pierdo la noción del tiempo y a veces gano y otras apuesto mientras una amable mesera me trae otra bebida y yo volteo hacia los lados en busca de un reloj o ventana que me indique en que hora me encuentro, pero decido mantenerme jugando, de todas formas no todos los días se esta en Las Vegas, no todos los días me veré seducido por tantos vicios como el sexo, el alcohol y el juego.
Después despierto y ya me encuentro de vuelta, entiendo a los personajes de la película “Que te paso ayer?”, esta ciudad desenfrena en ti tus mas grandes impulsos de fiesta y libertinaje, pero es bueno probarla solamente una vez al año para que no haga daño, mientras tanto suspiro y pienso, muchas aventuras pasan en Las Vegas pero como dice el famoso dicho “Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”.